Turuachi, Chihuahua, Sept 2011

La canción de la Sierra

Yo siempre creo que a pesar de los problemas sociales que existan dentro de una comunidad, hay belleza. Acabo de regresar de la Sierra de Chihuahua, específicamente del pueblo de Turuachi con mi compañera Sara, otra becaría de nuestro programa estadounidense, y Luis Gerardo, asesor de la EIMLE, y fue toda una experiencia. No estoy segura que debo pensar o sentir sobre el viaje porque mis emociones todavía están en conflicto.

En la Sierra la gente tiene corazón. Ellos te dan sin la expectativa de recibir y justo el acto de cuidarte es un placer absoluto, un honor. Ellos te cuidan como si fueras un hermano, te respetan como si fueras un maestro y ríen contigo como si fuéramos viejos amigos. La gente en la comunidad que nos cuidaba, hizo por nosotros más de lo que necesitábamos.

Asistí a un encuentro entre escuelas y entidades educativas de la Sierra que reunió maestros, estudiantes, padres de familia y autoridades de Durango y Chihuahua en Turuachi. Al principio, para mí fue difícil entender qué iba a pasar, cuáles entidades iban a participar; pero después de hablar con el Profesor Jesús de la Rosa y la Maestra Elva Salazar Rangel, me di cuenta de que este evento tenía el propósito de juntar comunidades y ayudarles a superar tiempos difíciles, tiempos de cambios a través de la relación tutora. El proyecto se llama Redes de Tutoría en la Sierra Madre Occidental: Chihuahua, Durango y Sinaloa. Aprendí que esta región es un triángulo en conflicto.

Lo más desafiante en esta parte de la Sierra tiene que ver con la violencia y relación con drogas que ha plagado comunidades, familias y hogares por años. Nunca pensé que podría conocer la violencia de una forma tan cercana. Todavía no entiendo por qué, pero vi dolor. Vi dolor en los estudiantes que vivían en comunidades sin hombres, vi dolor en las mujeres que vinieron al encuentro como viudas, vi dolor en los maestros que querían ver cambios en sus comunidades. Pero al lado del dolor vi la belleza en el interior de los estudiantes que querían aprender y compartir lo que sabían; y en los padres que regalaron tres días de su valioso tiempo para experimentar la relación tutora. Vi belleza en el liderazgo del proyecto que quería animar a los maestros, estudiantes y familias y tenía la fe de poder hacerlo.

También esta experiencia me generó muchas inquietudes. Sabía que la educación tendría el poder de cambiar vidas, pero¿cómo?, ¿solamente trabajamos para hacer subir las calificaciones de los alumnos en la prueba ENLACE? Creo que no debe ser así. ¿Cómo la relación tutora podría ayudarle a la gente a superar todo este dolor? Hice estas preguntas a Luis Gerardo y su respuesta me hizo entender el verdadero poder de la relación tutora. Dijo: “La relación tutora te cambia como persona, te hace crecer, te enseña a respetar en lugares donde no hay mucho respeto y la violencia es la constante. Es una manera de vivir.”

¡Eso es! Esta metodología es mucho más que aprendizaje académico. Es enseñar liderazgo y carácter al mismo tiempo. Como tutor, aprendes cómo aprender en todos los sentidos. Aprendes a ser paciente, a respetar, a ser humilde frente al conocimiento, aprendes a aprender. Esta manera de aprender, esta manera de vivir podría salvar comunidades. Y la tutoría no se limita a matemáticas o español; también puedes extender la metodología a historia, o usarla para discutir temas centrales como la migración a Estados Unidos o los problemas de la comunidad; puedes construir maneras de superarlos. Y quizás una sesión de tutoría a la vez ayude a la gente a recuperar su alegría y sus principios como el respeto y la confianza en los demás. Tal vez, esto sea un logro suficiente.

Todavía hay mucho que hacer en la Sierra. No hay una respuesta singular a su problemática. Pero creo que la relación tutora puede reinstalar un poco de la belleza que han perdido estas comunidades. Puede devolver una canción a estos lugares, donde muchas veces, falta una razón para cantar. En Turuachi, escuché sus voces, las voces de cuatro generaciones de gente de Chihuahua y Durango, cantando otra vez.

Esa es la canción de la Sierra.


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4 Responses to “Turuachi, Chihuahua, Sept 2011”

  1. Alison Ling September 16, 2011 at 9:27 pm #

    great update!!! i understand how you feel…. very much like CR

  2. John Ng September 18, 2011 at 9:58 pm #

    Great and wonderful. You are learning so much.

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  1. The Mountain Song « The Beat of the World - September 16, 2011

    […] Turuachi, Chihuahua, Sept 2011 […]

  2. Encuentro Chihuahua-Durango Septiembre 2011 « logroeducativo - October 4, 2011

    […] las palabras de Meixi Ng, becaria de la EIMLE de Singapur: Esta metodología es mucho más que aprendizaje académico. Es […]

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